Sí, los mueslis de Kelpies encierran en un solo saco todo lo que tu caballo necesita para estar sano, lucir un pelaje brillante y rendir en vuestra disciplina. Combinados con un buen forraje, claro, que es la base de su alimentación.
Pero ¿a quién le amarga un dulce? Los caballos son seres muy golosos y es raro —de hecho, probablemente debería preocuparnos si lo hacen— que digan no a una jugosa manzana, una zanahoria crujiente, un trozo de pan duro o un terrón de azúcar.
Muchos llevamos un par de zanahorias o alguna manzana cuando vamos junto a nuestro caballo, para dárselos como premio al final del ejercicio, facilitar la sesión de estiramientos o simplemente hacerles un mimo. Las chuches también pueden ser una herramienta útil como refuerzo positivo durante su entrenamiento o aprendizaje, si sabemos usarlas bien. De lo contrario, podríamos estar recompensando conductas no deseadas sin querer.
A veces, cuando no tenemos fruta o verdura fresca a mano, recurrimos a snacks comerciales para caballos, en forma de galletas, pellets o bloques para lamer (horslyx, likit…), que se conservan en buen estado durante mucho tiempo en las taquillas del guadarnés. Sin embargo, muchos de estos preparados tienen una cantidad muy elevada de azúcar e hidratos de carbono, por lo que no conviene abusar de ellos si queremos prevenir caries y otras complicaciones en nuestros compañeros equinos.
Los snacks caseros son una buena alternativa para evitar la oferta de productos comerciales sin renunciar a tener alguna chuche siempre a mano. Además, dedicar una tarde a cocinar las galletas preferidas de tu caballo es una forma bonita de mimarlo y cuidar de su salud al mismo tiempo.

¿Te apetece poner a prueba tus dotes culinarias para caballos? Pues sigue leyendo para descubrir qué ingredientes puedes usar y los pasos básicos para elaborarlos.
Cómo hacer snacks para caballos
La base de cualquier snack que prepares en casa van a ser las verduras, frutas, cereales y semillas, mezclados en diferentes proporciones. Puedes usar zanahorias, calabacín, manzanas, peras, plátanos, naranjas, copos de avena, semillas de lino, pipas de girasol, harina de trigo o avena… E incluso remolacha deshidratada o hierbas secas, como la menta o la manzanilla. Aquí puedes darle rienda suelta a tu creatividad, siempre que uses ingredientes seguros para el caballo y no te excedas con las cantidades de azúcares y otros ingredientes que pueden tener efectos indeseados. Si no te acuerdas de cómo afectan los diferentes nutrientes a los caballos, en este artículo te lo contamos en detalle.
Tendrás que procesar los ingredientes con una picadora o batidora y usar algún aceite vegetal, melaza o miel para amalgamarlos. Una vez que tengas una masa, puedes darle la forma que más te guste antes de hornearla, cocinarla en el microondas o endurecerla en la nevera: galletas de diferentes formas (usando moldes de repostería), palitos, bolas o tortas para cortar con las manos.
En verano puedes ir un paso más allá y preparar helados con trozos de fruta o hierbas aromáticas, de modo que tu caballo tenga un aliciente más para mantenerse hidratado en los días de calor. Es tan fácil como echar su ingrediente favorito en un recipiente con agua, congelarlo y servírselo en un cubo.
En Kelpies Galicia nos importa el bienestar integral de tu caballo. Por eso, no solo queremos que esté bien alimentado con nuestros mueslis, sino también que se sienta mimado con tus snacks caseros (y quizás con alguna sorpresa en nuestro catálogo de productos).
