La correcta alimentación de un caballo no solo depende de la calidad del forraje o concentrado que le ofrecemos, sino también del orden en que se los administramos. Una de las reglas de oro que todo propietario o jinete debe tener en cuenta es suministrar primero el forraje y, posteriormente, el muesli. Aunque esta recomendación pueda parecer obvia, detrás de ella hay ciertas razones fisiológicas que garantizan la buena salud digestiva del caballo.

El forraje en el sistema digestivo del caballo

El forraje, como bien se sabe, es la base en toda dieta equina. Este alimento se digiere principalmente en el intestino grueso, siendo la parte final del tracto gastrointestinal del caballo. Si se administra antes que el pienso, permite al caballo aprovechar los nutrientes que este contiene, debido a que no hay ningún otro alimento que obstaculice su flujo por el intestino del equino.

Además, el forraje promueve la generación de saliva, que es esencial para la buena digestión del pienso, pero, ¿por qué?
El acto de masticar forraje produce salivación, que ayuda a neutralizar los ácidos estomacales y preparar al sistema digestivo para la digestión del concentrado.

Una vez ingerido el forraje, el caballo tiende a estar más saciado y relajado cuando llega el momento de consumir el muesli. Esto reduce la ansiedad en la ingesta del concentrado y, por lo tanto, disminuye la posibilidad de problemas como los atragantamientos, las obstrucciones esofágicas o los cólicos.

Beneficios

Dar primero el forraje disminuye la velocidad del tránsito del bolo alimenticio por el tracto gastrointestinal del caballo, lo que permite que el muesli aguante más tiempo en el estómago y el intestino delgado, que es donde se absorben la mayoría de los nutrientes. Este proceso promueve una digestión más eficaz y minimiza el riesgo de que parte del concentrado llegue sin digerir al intestino grueso.

¿Por qué es esto importante? Porque el concentrado, que suele estar compuesto por carbohidratos y proteínas fermentables, causará problemas si se fermentan en el intestino grueso por la mala asimilación en el tracto digestivo. Al llegar sin digerir, puede producir gases y ácidos que derivan en timpanismo y acidosis. Estos problemas, a su vez, son síntomas de cólico, una de las afecciones más peligrosas y comunes para los caballos.

Si el forraje se suministra primero, promueve que el proceso digestivo ocurra de forma más lenta y controlada, evitando así estas complicaciones.

Entonces, ¿cuáles son los pasos a seguir?

1.- Administrar forraje de buena calidad
2.- Esperar un intervalo mínimo de 30 minutos aproximadamente.
3.- Ofrecer la toma que le corresponda de muesli.

Este proceso se debe realizar al menos dos veces al día y permitir al caballo tener forraje a libre disposición. En caso de duda o necesidades especiales, siempre es recomendable contactar con un veterinario o nutricionista equino.

La importancia de la calidad en la alimentación del caballo

Una buena alimentación no solo implica seguir los tiempos y las cantidades correctas, sino también elegir un muesli de calidad. En Kelpies Galician Horse Feed contamos con más de cuarenta años de experiencia en el mundo de los animales, donde hemos creado productos completos y equilibrados para todo tipo de equinos. Nos distinguimos por incorporar la innovadora tecnología Alltech en la elaboración de nuestros mueslis, lo que asegura un aporte óptimo de nutrientes para el caballo, sin necesidad de suministrar suplementos adicionales.

Cristina

Author Cristina

More posts by Cristina