Forrajes

Los caballos son herbívoros, por lo que la base de su dieta debe provenir de pastos o forrajes secos como el heno. En la naturaleza, los caballos pastan una media de 15-18 horas diarias de forma intermitente y recorren hasta 40 km en busca de comida. Un caballo adulto consumirá hasta un 2,5 % de su peso corporal en heno, y la fibra de este forraje esencial hace que el intestino de tu caballo funcione con regularidad.

Debido a varios factores, como los regímenes de entrenamiento y estabulación, los caballos a menudo tienen acceso restringido a los pastos, por lo que depende de nosotros asegurarnos de que tengan una fuente de fibra alternativa adecuada para satisfacer su deseo de pastar constantemente.

Si bien el heno, por sí solo, puede carecer de las calorías necesarias para alimentar a un caballo de rendimiento en un trabajo moderado o duro, debe ser la base de la dieta de todos los caballos.

Una fuente de forraje de buena calidad debe tener las siguientes características:

  • Color verdoso, estructura fina y olor agradable.
  • Si proviene de cereales, la semilla debe ser blanda, alargada y estar adherida a su cáscara.
  • Debe cosecharse antes de que la planta alcance su completa madurez. Los tallos gruesos y semillas grandes muestran que el heno se cortó de plantas demasiado maduras. Este heno suele ser menos atractivo para los caballos, pues es menos digestible y proporciona menos nutrientes; funcionaría bien en caballos con sobrepeso o que requieren menos calorías en su dieta.

Debemos evitar:

  • Heno de aspecto amarillento, que huela a moho, a humedad, a polvo o a fermentado.
  • Los forrajes que provienen de cereales no deben presentar semillas, porque si lo hicieran, su contenido de lignina sería demasiado alto y no es recomendable.
  • Paja, por su alto contenido en lignina y su reducido valor nutritivo.
  • Heno de malezas. Las malas hierbas, las ramas y las vainas de semillas en el heno son indicios de mala calidad.
  • Heno que muestre evidencia de plaga de insectos o enfermedad.
  • El color marrón oscuro o negro indica que el heno se empacó cuando estaba húmedo y que hay esporas de moho.